¡HOLA LECTORES! ¿Como la estan pasando estos dias?
Hoy les compartimos otro relato corto, y esta vez de escrito por Lucia Brito, una chica de 16 años, que pertenece al mundo de blogger como mucho de nosotros!
Su blog es 500 Days of RANDOMNESS. Muy recomendado si quieren visitarlo, van a encontrar muchas cosas interesantes! Ademas Lucia es una persona genial!
Obviamente que pedimos permiso para publicarlo y compartirlos con todos ustedes. Espero que lo disfruten tanto como nosotros!

La muerte de John Lennon
Yoko me miraba y yo a ella. No hacÃan falta palabras para decirle cuanto la querÃa, cuanto la adoraba. Ella era mi musa, la razón de mi sonrisa cada mañana. La amaba cada segundo, cada minuto, cada hora de mi vida y yo sabÃa que ella sentÃa lo mismo por mi. Eramos uno solo. Estábamos en el auto esperando llegar a nuestra casa después de un largo dÃa, cansados como nunca. Aquella tarde habÃa podido sentir que todo estaba bien de nuevo, que ella me habÃa perdonado por todos mi errores y que ya nada podrÃa separarnos*.
Cuando llegamos, Yoko abrió la puerta y se dirigió hacia el hall de la entrada, yo salà detrás de ella. En ese momento fue cuando lo vi. Aquel joven de campera color café estaba parado allà nuevamente en la calle y me miraba. Intenté ignorarlo pero él me llamó, ¿QuerÃa algo más que mi autógrafo? *2
Intenté acercarme a él pero antes de que pudiera dar un solo paso escuché sonidos, esa clase de sonidos que te dejan sin aliento, fuertes y ensordecedores. Sentà un gran dolor en el pecho que se hacÃa cada vez más intenso. Me di media vuelta con la poca fuerza que tenÃa e intenté entrar al edificio, tenÃa que buscar a Yoko. Los sonidos siguieron y el dolor fue extendiéndose hacia mi hombro izquierdo. SentÃa que me desmayaba, que mis piernas ya no podÃan aguantar más el dolor, entonces caÃ.
"Me han disparado" dije con la poca voz que me quedaba. Recuerdo que una de las últimas cosas que pude escuchar fueron los gritos de Yoko. Cerré los ojos, la agonÃa me inundaba. Empecé a recordar momentos de mi niñez, recuerdos de mi madre, de Paul, Ringo y George. Mi primera guitarra, el dÃa en que conocà a Yoko, el dÃa que nacieron mis hijos. QuerÃa abrir los ojos, pero no podÃa, no podÃa moverme ni decir una sola palabra. Estaba muriendo, lo sabÃa. Entonces escuché una voz clara y suave, como la de mi madre, "John se feliz". Los recuerdos se fueron desvaneciendo y la oscuridad me invadió, anunciándome que habÃa muerto.- Lucia Brito
¿Que les parecio el relato? ¿Les gusto?
Dejanos tu comentario!
Saludos, Anto y Jena
¡Holaa!
ResponderBorrarMe encantó el relato. Muy bueno.
Un beso:D
Awwwwwww ♡ gracias por publicarlo, Anto. Sos una genia, en serio :)
ResponderBorrarMil gracias por todo y espero que la hayas pasado bien en Brasil ♡