Relato corto + 200 seguidores!

¡HOLA LECTORES!


Les queremos contar que hoy cumplimos TRES MESES desde nuestro comienzo... Y justamente hoy, llegamos a los 200 SEGUIDORES! 

Asi que muchas pero muchas gracias a todos ustedes!  A todos los que nos leen, porque sin sus visitas y comentarios hoy no podriamos haber llegado aqui
Ahora, para agregar algo mas a esta entrada, les comparto un relato. El otro dia, navegando por tumblr (si alguien tiene tumblr el mio es tusojosdeencanto) me tope con este cuento o relato corto(NO ES MIO). Me llamo la atencion y cuando lo termine de leer quede fascinada! Asi que se los comparto a ustedes, espero que lo disfrutes como yo :)


RELATO

Primero, quiero pedirle disculpas a todos los que est√°n leyendo esto. De verdad lo lamento. Estoy viniendo a ustedes en un momento de necesidad.   Lo √ļnico que pido de ustedes es que lean la historia completa, eso es lo √ļnico que necesito.  

Mi nombre es Andrea, soy una madre soltera.  No les digo esto con el prop√≥sito de recibir una medalla o de que me feliciten como muchas otras del c√≠rculo social al que pertenezco. Ellas s√≥lo quieren palmaditas en la espalda y que les den reconocimiento; s√≥lo quiero algo de tu tiempo.  Veo a la maternidad como un fastidio. Es algo necesario, s√≠, pero es algo fastidioso tambi√©n. 

Mi hijo se llama Jesse. Tiene once a√Īos.  Jesse comenz√≥ el quinto grado como cualquier otro ni√Īo. √Čl era un chico muy alegre, lleno de vida y con mucha energ√≠a.  Todo eso cambi√≥ cuando conoci√≥ a Stan este martes.  Stan era un estudiante que hab√≠a acabado de ingresar al colegio. Se sentaba al lado de Jesse.  Cuando fui a recoger a Jesse de la escuela √©l no paraba de decirme que Stan era su nuevo mejor amigo. No parec√≠a actuar como √©l mismo. Estaba muy p√°lido y sudoroso. Le tom√© la temperatura, pero no ten√≠a fiebre.


 Le pregunt√© c√≥mo le hab√≠a ido en el colegio, pero lo √ļnico que dec√≠a era que Stan era su mejor amigo.  “Stan es mi nuevo mejor amigo” Dec√≠a Jesse.  “Lo s√©, quisiera conocerlo alguna vez” Le respond√≠a yo.  “Mam√°, Stan es genial. Deber√≠a present√°rtelo alguna vez. Es mi mejor amigo. El mejor amigo de todo el mundo entero.”  Tuvimos esa misma conversaci√≥n unas cien veces ese mismo d√≠a. Cuando acost√© a Jesse en su cama, √©l me miro con l√°grimas en los ojos. Puso su mano enfrente de su cara y me se√Īal√≥ con el dedo para que me acercara un poco.  Volte√© mi cabeza y √©l me dijo algo en la oreja que me dio un peque√Īo escalofr√≠o. En ese momento no sab√≠a porque me dio un escalofr√≠o, pero lo hizo.  “T√ļ me crees. ¿Verdad?” Me susurr√≥.  Me levant√© de la cama para poder verlo de frente. “¿Qu√© si te creo qu√©, cari√Īo?”  “Stan,” Respondi√≥. “Stan es mi mejor amigo.”  Asent√≠ con la cabeza y le volv√≠ a tomar la temperatura.  No parec√≠a tener fiebre, de nuevo.  Me fui a mi cama, pero en realidad no pude dormir bien esa noche.  

El mi√©rcoles, cuando iba en camino de llevar a Jesse al colegio, se le ve√≠a muy extra√Īo, me dijo que no quer√≠a ir a la escuela hoy.  “¿Te sientes mal?” Le pregunt√©.  “No” me contest√≥. Se estaba mordiendo el labio inferior de manera muy extra√Īa. Nunca lo hab√≠a visto tan nervioso. “No. Tengo que ir a clases.”  Abri√≥ la puerta del auto y se fue directo a la entrada de la escuela.  Sin decirme te quiero.  Ni siquiera un adi√≥s.  Nada.  Camin√≥ hacia la entrada del colegio con la cabeza baja. Presion√© los frenos y di media vuelta para dirigirme al trabajo.  Un ni√Īo estaba parado enfrente de mi carro. Dos segundos m√°s y lo hubiera arrollado. El chico era p√°lido, con un cabello de color amarillo casi blanco y ojos de azul claro. Dio unos golpes en la parte delantera del auto como si fuera una puerta dos veces, me salud√≥, y subi√≥ las escaleras camino a la escuela.  

Cuando recog√≠ a Jesse de la escuela ese d√≠a, se le ve√≠a m√°s animado. Estaba solamente un poco m√°s p√°lido de lo normal, pero de resto se le ve√≠a alegre. Me dijo todo lo que hab√≠a hecho en la escuela. Me habl√≥ sobre dinosaurios, m√ļsica, matem√°ticas, y luego me dijo sobre lo que hizo en el receso.  “Y despu√©s de matem√°ticas tuvimos receso. Mam√°, no creer√°s lo que hice hoy en el receso”  “Dime” Le dije, sonri√©ndome a m√≠ misma mientras conduc√≠a. Estaba pensando en las cosas que jugaba yo con mis compa√Īeros cuando ten√≠a su edad. Algo cl√°sico, algo normal.  “Me un√≠ a una iglesia” Estaba un poco confundida. “¿Te uniste a una iglesia?... ¿En el receso?”  Jesse asinti√≥. “La iglesia de Stan.”  Cre√≠ que era alguna cosa que se hab√≠an inventado los chicos para entretenerse.  “¿Qu√© es la iglesia de Stan?” Le pregunt√©.  “Es la iglesia de Stan, Mam√°.” Jesse se rio como si hubiera hecho una pregunta obvia.  “¿Y qu√© es lo que hacen ah√≠? Ya sabes, como miembros de esa iglesia” Le pregunt√©.  “Muchas cosas. Hoy solamente hicimos la iniciaci√≥n y escuchamos a Stan. Estaba hablando en palabras raras y divertidas, luego todos nos sent√≠amos cansados y nos acostamos un rato.” 

 Estacion√© el auto junto a la casa.  “¿Eso fue todo?” Le pregunt√©. Eso sonaba raro, pero los chicos no parec√≠an estar haciendo nada malo.  “Stan nos dio volantes tambi√©n”  Jesse sac√≥ un pedazo de papel arrugado de su bolsillo. Ten√≠a tres palabras escritas en marcador negro.  Iglesia de Stan.  Al d√≠a siguiente, cuando fui a recoger a Jesse de la escuela, estaba convencida de que algo de verdad malo le estaba pasando a mi hijo. Estaba muy asustado y nervioso.  “¿Qu√© te ocurre, cari√Īo?”  Pregunt√©, tocando su frente para sentir su temperatura.  No ten√≠a fiebre.  “Jugamos al juego de las almas hoy” Dijo. Su cabeza estaba de lado. No se quedaba quieto en su asiento. Miraba a todos lados en el camino a casa.  “¿El juego de las almas?” Le pregunt√©.  √Čl s√≥lo asinti√≥ con la cabeza, mirando a todos lados como si buscara algo. Una enorme cantidad de sudor corr√≠a por su cara.  “¿Qu√© es el juego de las almas?” Pregunt√©.  “Le dije que no quer√≠a hacerlo, pero √©l me dijo que dejar√≠a de ser mi amigo si no jugaba con √©l.”  “¿Cu√°ndo fue eso? ¿D√≥nde estaban los profesores?”  “Todo ocurri√≥ en la iglesia” contest√≥. 

Luego dijo casi susurrando, “Los adultos no pueden entrar a la iglesia.”  “¿La iglesia de Stan?”  Jesse asinti√≥, con una l√°grima desliz√°ndose por su mejilla.  “¿Qu√© es el juego de las almas, Jesse? Soy tu madre. Si tienes alg√ļn problema s√≥lo d√≠melo.”  “No puedo decirte, mam√°. No puedo. Las reglas son malas. Son muy malas”  “¿Y si le pregunto a Stan?” Pregunt√© “¿√Čl me dir√° las reglas?”  “¡NO!” Grit√≥ Jesse, d√°ndome un verdadero susto. “NO LE PREGUNTES A STAN LAS REGLAS. POR FAVOR, NO LO HAGAS, MAM√Ā. POR FAVOR.” 

 Estacion√© el auto, asustada y confundida.  “Prom√©telo, mam√° prom√©teloprom√©teloprom√©teloprom√©teloprom√©teloprom√©teloporfavor.”  Jesse estaba balbuceando, estaba muy asustado. Lo agarr√© y comenc√© a sacudirlo, tratando de calmarlo. Se qued√≥ dormido en mis brazos, as√≠ que lo llev√© a su cama y lo acost√© para dormirlo.  S√≥lo necesita dormir. Me dec√≠a a m√≠ misma. Lo √ļnico que necesita es dormir.  Lo dej√© en su cama y cen√© sola. Fui a verlo a su cuarto alrededor de las nueve antes de acostarme. Parec√≠a estar profundamente dormido.  Me despert√© inmediatamente al o√≠rlo gritando 18 minutos pasadas las 12 de la noche. Corr√≠ hacia su cuarto, pero no estaba en su cama. Encend√≠ la luz y Jesse sali√≥ del closet en el que se escond√≠a, corriendo, como si algo lo persiguiera. Se abraz√≥ a mi pierna, segu√≠a llorando.  Trat√© de calmarlo e intent√© preguntarle qu√© pasaba. Nada de esto ten√≠a sentido. Segu√≠a gritando sobre el juego de las almas.  Intent√© volverlo a acostar pero no hac√≠a caso.  Finalmente, decid√≠ llevarlo a la cama conmigo. Jesse se durmi√≥ inmediatamente. Yo me qued√© acostada en mi lado de la cama mir√°ndolo, acariciando su cabello, cuando de repente sus ojos se abrieron y me mir√≥ fijamente.  “Le contar√© las reglas del juego ma√Īana despu√©s de clases, se√Īora.” Me dijo. Luego volvi√≥ a cerrar los ojos.  ¿Qu√© le estaba pasando a mi hijo?  

En la oscuridad, no pod√≠a hacer nada m√°s que mirar el techo, moverme de lado a lado y mirar el ba√Īo. No pude dormir esa noche.  ¿Sabes cuando est√°s apunto de dormirte pero a veces algo te despierta? A veces imaginas que te tropiezas y caes, y te obliga a despertarte.  Eso me pas√≥ por toda la noche, s√≥lo que lo que me despertaba era una silueta que aparec√≠a en la puerta del ba√Īo cada vez que se me cerraban los ojos. Pero cada vez que miraba atentamente no lograba ver nada. Cada vez que cerraba los ojos, la figura aparec√≠a de nuevo, oblig√°ndome a despertar, s√≥lo que cada vez aparec√≠a m√°s cerca de m√≠.  Esto sigui√≥ pasando toda la noche, hasta que se hizo la hora de llevar a Jesse al colegio. 

Esta ma√Īana Jesse se ve√≠a muy distante, como adormecido. Yo estaba igual, pero m√°s exhausta. Pens√© en preguntarle a Jesse sobre lo que ocurri√≥ ayer. Pero tem√≠a que volviera a pasar lo mismo de ayer.  Lo lleve de camino a la escuela. √Čl no dec√≠a nada, parec√≠a un robot; sin vida ni emociones.  Tiempo despu√©s de haberlo dejado en la escuela recib√≠ una llamada, para que regresara a recogerlo. Hab√≠a vomitado en clase.  Cuando fui a recogerlo. Se le ve√≠a igual. Le pregunt√© varias cosas, pero s√≥lo me rug√≠a como respuesta. Iba a llevarlo al doctor despu√©s de que se cambiara de ropa.  No dijo nada hasta que llegamos al estacionamiento.  “¿Puede Stan venir hoy a casa?” me pregunt√≥.  “No te sientes bien, cari√Īo. ¿De verdad quieres que venga hoy?” Le pregunt√©. Ya quer√≠a conocer a este chico, pero no parec√≠a que Jesse quisiera tenerlo en casa.  “S√≠” Me respondi√≥.  “Okay, ¿Tienes el n√ļmero de sus padres?”  “√Čl ya le pregunt√≥ a sus padres, ellos dijeron que pod√≠a venir.”  “Pues todav√≠a tenemos que esperar a que salga de clases. Y a√ļn as√≠ quiero hablar con sus padres.”  “Okay.” Jesse baj√≥ del auto y caminamos a la entrada de  la casa.  “¿Tienes su n√ļmero?” Le pregunt√©, cerrando la puerta.  “No” Me contest√≥.  Le preguntaba c√≥mo se supon√≠a que hablar√≠a con sus padres si no tengo su n√ļmero y si no s√© donde viven, pero alguien toc√≥ la puerta.  

Yo estaba parada justo al lado de ella.  Abr√≠ la puerta, y parado en frente de ella estaba el chico p√°lido de ojos azules que casi atropello el otro d√≠a. Una chica muy parecida a √©l estaba a su lado.  “¿S√≠?” Les pregunt√©.  “Hola Driz, ¿Est√° Jesse en casa?” Dijo el chico.  No s√© como sab√≠a ese apodo. No me llamaban as√≠ desde la universidad, cuando mis amigas me lo hab√≠an puesto en una noche de ebriedad, era corto para Drizzy.  “No” Le respond√≠.  “Est√° bien” Dijo la ni√Īa que lo acompa√Īaba. “Mi nombre es Devin, y creo que ya conoces a mi hermano Stan.”  Stan sonri√≥ y comenz√≥ a hablar. “Las reglas del juego son muy simples. Regla uno: No pasar frente a espejos por la noche. Regla dos: No dejar ninguna puerta abierta cuando te vayas a acostar esta noche. Preg√ļntale a Jesse sobre la regla tres, y recuerda esto, un rechinido significa que est√°s haciendo algo mal, un crujido significa que est√°s a punto de perder. Cuando las luces se apaguen de repente, con suerte no ver√°s la silueta oscura observ√°ndote en una esquina de la habitaci√≥n. Con suerte no sentir√°s su respiraci√≥n en tu cuello mientras caes al suelo. Y si escuchas un golpeteo. Bueno, con suerte nunca escuchar√°s un golpeteo.”  

Stan se dio media vuelta y se fue con su hermana.  Me les qued√© viendo mientras se iban y agit√© mi cabeza. No iba a ser parte de su est√ļpido juego.  Camin√© a la cocina y me encontr√© con Jesse sentado en una silla a un lado de la mesa, llorando.  “¿Qu√© ocurre, cari√Īo?” Le pregunt√©.  “Escuch√© un golpeteo” Me dijo entre sollozos.  Mi boca estaba seca. “¿Cu√°ndo termina el juego?” Le pregunt√©.  “Nunca” Me susurr√≥. “El juego nunca termina”  

Mi coraz√≥n estaba latiendo muy r√°pidamente. “Cu√°l es la regla n√ļmero tres, Jesse?”  Su cara perdi√≥ toda expresi√≥n y trat√≥ de reunir aliento para decirme la √ļltima regla “Regla tres. Una vez que sepas todas las reglas, ya eres un jugador.”  Mi coraz√≥n se deten√≠a. “¿Qu√© ocurre cuando pierdes?”  “Cuando sea de noche, los oir√°s llegar. Les gusta hacerte saber que est√°n cerca.”  “¿Qui√©nes?”  “Stan y Devin” Dijo Jesse. “Vendr√°n de cualquier espejo o puerta abierta y te arrastrar√°n con ellos.”  

“¿C√≥mo ganas?”  “Ganas si le cuentas a m√°s personas las reglas del juego que la persona que te las cont√≥ a ti.”  


Como dije al principio, lo lamento.  Pero gracias por ayudarme. Lo digo sinceramente.  Ahora puedo disfrutar mi libertad de nuevo. Espero que disfruten su noche.  Y saluden a Stan y Devin de mi parte.


Espero que lo hayan disfrutado como lo hice yo jaja
Saludos! Anto y Jena

12 comentarios:

  1. Felicidades por los seguidores!! :)
    un beesito

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  2. ¡Felicidades por los 200 seguidores! son geniales w.w

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  3. Hola Anto y Jena! FELIZ 2015! de mi y de MOMO.
    Felicidades por los 200 seguidores!
    Saludos!

    (si quieren pasar por la nueva cueva vayan a: http://despuesteladigo.blogspot.com.ar/
    No desde google)

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  4. Foking relato. Shit. *¿C√≥mo se maldice en ingles para que no suene tan grotesco si lo escribo?* Juro que se me ha puesto la piel de gallina y por eso tengo que admitir que ha sido un buen relato. Ha sido un muy buen relato y lo he disfrutado. ¡Gracias! Ten√≠a tiempo que no le√≠a algo de suspenso que sea cortito, pero, al mismo tiempo eficiente.

    PD: ¡Felicidades por los 200 seguidores y por el a√Īo nuevo! Ya tienes un fiel seguidor m√°s de mi parte. Me he creado mi blog hace poquito y √©ste fue uno de los que me ayudaron (indirectamente) a tomar la decisi√≥n.

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  5. ¡Felicidades por los 200 seguidores! :D Que el blog siga creciendo.
    Me encantó tu relato. Lo disfruté. Te juro que no sé que escribir porque me gustó en serio.

    ¡Besos!

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  6. Nooo... que susto!! y estoy sola en la habitación O_o jajjaja
    Felicitaciones por los seguidores!!
    Besos

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  7. ¡En tres meses 200 seguidores! Se os ha dado genial. A seguir creciendo. Besos.

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  8. Hola^^
    ¡Felicidades por los 200 seguidores!
    besos

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  9. ¡Feeelicidades por los 200 seguidores!
    un beso

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  10. ¡Hola! Muchas felicidades por los 200 seguidores!
    Seguro vendrán muchos más. Me encantó el relato.
    ¡Besos!

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  11. ¡Muchas felicidades! Me encanta tu blog, me parece normal que llegues a tantos seguidores. El relato me lo leer√© esta tarde cuando tenga un momento libre! Un besito (:

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